Un nuevo Comité de Redacción se ha hecho cargo de la edición de esta revista de la ELP, en razón de la permutación de sus instancias, pero la línea editorial continúa siendo la misma de los anteriores volúmenes: constituirse como una suerte de memoria histórica de la producción de los miembros de la Escuela, que recogemos en algunas de las ocasiones en las que nos darnos cita para trabajar en conjunto.
El lector tendrá la oportunidad de acceder en este volumen a la casi totalidad del Seminario del Consejo, que no sólo ha sido una ocasión para dar lugar a una transferencia de trabajo, sino que asimismo ha permitido calentar motores para nuestro próximo viaje a Roma, lugar emblemático para la historia del psicoanálisis que comenzó a escribir Jacques Lacan hace ya más de medio siglo. La importancia de esta cita que nos convoca para el próximo verano en la Ciudad Eterna, nos ha incitado a titular este volumen noveno de EL PSICOANÁLISIS: Declinaciones del Padre.
La apuesta de la Asociación Mundial de Psicoanálisis de poner a trabajar por dos años a las Escuelas que la componen sobre el tema: El Nombre del Padre, prescindir, servirse de él, no podía ser de mayor actualidad, siendo que al mismo tiempo la cuestión del padre constituye una asignatura central en el saber analítico desde Freud hasta Lacan, a pesar de sus diferencias e incluso por ellas.
Lacan trasciende al padre freudiano como representante y agente de la renuncia pulsional que exige la cultura, para denunciar la religiosidad que de alguna manera Freud conservó en el psicoanálisis y en la institución fundada por él. Pero quizás Freud no desconoció este límite, pues con la honestidad intelectual y ética que lo caracterizaba, confiesa en una carta a su paciente Kandiner: «Tengo muchas cosas que me descalifican como gran analista. Una de ellas es que soy mucho el padre».
Según Lacan, más allá del mito del padre todopoderoso o castrado y de la imaginería que puede hacer de él un tirano, existe un operador estructural que es el padre real, un padre descante que oficia de agente de la castración, transmitiendo al hijo una asimilación compatible con la vida, del efecto del lenguaje.
Pero si ya en los años treinta Lacan daba cuenta del declive de la imago paterna, ¿qué podernos esperar en este tiempo de triunfo del discurso capitalista cuyo rasgo distintivo es el desmentido de la castración, qué podemos esperar si, corno lo ha demostrado el discurso analítico, la castración es lo que se espera precisamente de la función paterna cuando ésta ha operado? En este sentido, suscribimos la expresión de Jacques-Alain Miller cuando designa a nuestra época como una era post–paterna, donde el padre ha quedado reducido a la categoría de utensilio que anuda el sentido y el goce para un sujeto.
La segunda sección de este volumen la hemos destinado a la publicación de algunos trabajos de los colegas españoles presentados en París en el mes de junio pasado, en el Encuentro PIPOL 2, sobre los Efectos Terapéuticos Rápidos, un sintagma que ha cobrado importancia en los últimos tiempos a raíz de la guerra desatada contra el psicoanálisis por los representantes de las terapias cognitivo-conductuales. Con el caballito de batalla de la eficacia y la rapidez estos señores pretenden demostrar su operatividad, arrogándose para sí la garantía científica de sus procedimientos. Nada más falso. Como pudimos escuchar en Barcelona y en París, y también los lectores podrán comprobarlo en esta sección, la dimensión terapéutica de la práctica lacaniana puede estar presente desde la primera entrevista con un psicoanalista. En este sentido, la corta experiencia de los Centros Psicoanalíticos de Consultas y Tratamientos, puestos en marcha en París y en Barcelona, ya arrojan una casuística en la que los efectos terapéuticos rápidos están fuera de toda discusión.
Como en números anteriores, la revista EL PSICOANÁLISIS dedica siempre un espacio a las elaboraciones sobre el dispositivo del Pase. Publicarnos en esta ocasión algunos textos que fueron leídos en el Sábado de la Orientación Lacaniana (SOL), que tiene lugar periódicamente en la sede de Barcelona de la ELP, pero que constituyen una enseñanza para el conjunto de los miembros de Escuela, a quienes en primer lugar, está destinada esta publicación cuyo número nueve tenemos la satisfacción de entregar hoy a nuestros lectores.