En su argumento de presentación del tema del J54 «Phrases marquantes», Lilia Mahjoub señala que «las frases oídas en la infancia son muy a menudo las que permanecen inolvidables, incluso inefables, o que se reprimen. Permanecen en un estado casi holofrástico…«1. Yo añadiría que las frases de la infancia proceden la mayoría de las veces de lo que constituía la familia para el sujeto: su familia tradicional, u otros sustitutos como los educadores de las instituciones en las que se acoge al niño, sus profesores, sus hermanas o hermanos mayores, de la calle. La familia, como primera institución simbólica del sujeto, primera encarnación del Otro del lenguaje, es también el lugar donde se constituye el inconsciente. No se puede escapar a su presencia excesiva ni al encierro psíquico e ideológico resultante2. Tampoco se puede escapar a su decadencia, o incluso a su ausencia, ni al vagabundeo psíquico y a menudo físico que de ello se deriva.

Las frases indelebles que permanecen en un estado casi holofrástico son el material del inconsciente tal como Lacan lo definió, a partir del Seminario 20, lalangue. Hay muchos ejemplos extraídos de los testimonios del pase, entre ellos el famoso tabacàpriser de Jacqueline Dhéret, que condensa el goce de la abuela con la que el niño debe compartir la cama3.

Jacques-Alain Miller, en su texto «Affaires de famille dans l’inconscient»4(Asuntos de familia en el inconsciente), señala que «la lengua hablada por cada uno es un asunto de familia y que la familia, en el inconsciente, es primordialmente el lugar donde aprendemos nuestra lengua materna«. Entonces, ¿por qué hay malestar en la familia? ¿Es hoy más fuerte que antes? ¿Está peor la familia?

Debes acceder para ver el resto del contenido. Por favor . ¿Aún no eres miembro? Únete a nosotros